Tiempos difíciles, no basta el conocimiento, se necesita experimentarlo.
Estamos viviendo momentos transicionales y desafortunadamente repetitivos, se repica frases como “pueblo que no conoce su historia está irremediablemente condenado a repetirla” pero esta frase tan cierta y verídica hoy no tiene cabida dentro del mundo moderno, porque a pesar de conocer total o parcialmente la historia Universal y sabiendo los grandes errores que se han cometido en la conducción de los pueblos, de la postración moral y de las consecuencias, sin embargo no hemos asimilado nada, y mucho menos se ha tenido en cuenta los catastróficos resultados.
Los habitantes de Sodoma y Gomorra vivieron momentos de degradación moral extrema; donde se casaban y descasaban a su antojo no solamente de sexos opuestos sino del mismo, esta irregular situación nunca fue avalada por las autoridades, pero el ambiente reinante llena de conflictos y libertinajes pagó un alto precio su desorden y descomposición social: desempleo, pobreza, desconfianza, falta de autoridad, analfabetismo, pobreza predominando las violaciones el irrespeto y criticables y malas costumbres.
Como consecuencia de esta conducta reprobable, llego la destrucción de estos pueblos pero la justicia se impuso finalmente y comenzó la reconstrucción total de una nueva nación, con actualizadas y renovadas normas de conducta y de ordenamiento social y administrativo. Estos cambios vienen acompañados de un liderazgo atento, oportuno, justo y ejemplar, dispuesto a servir a la sociedad que haya depositado su confianza y esperanzas. Pero tardaron 3.000 años para que nuevamente los habitantes de este mundo sufrieran el impacto desbastador del desorden, libertinaje y corrupción. No se puede afirmar de que se ignoraba esta terrible lección y las consecuencias de lo sucedido milenios atrás, la historia se repite y como la anterior viene una etapa de arrepentimiento y de entrega y reconocimiento de una vida espiritual ordenada que es la que finalmente orienta da paz, progreso y mutuo respeto.
Para quienes medianamente estamos enterados de lo que ocurre en el mundo no dudamos en calificar que se acerca momentos difíciles y de gran tribulación, pues al observar el acontecer mundial solo encontramos actividades ilícitas que se aumentan cada vez mas y en mayor número, guerras, rumores de guerra, amenazas, asesinatos entre matrimonios padres a hijos, incestos sin reato alguno de publicitarlo o hacerlo públicamente, el mercado del sexo madres y padres ofreciendo sus hijos menores en subasta pública, desfalcos de entidades provocados por sus mismos funcionarios, robos, drogadicción,! narcotráfico, prostitución, negocios ilícitos y corrupción este es el cuadro desalentador que se ofrece, como resultado de los adelantos que se han tenido, algunas de las actividades citadas anteriormente se calificaban como delitos y eran penalizados, hoy día ya no lo son pues cada vez los gobiernos toleran estas normas de conductas ilícitas que no sean castigados pero una cosa es que se acepte y otra que se ayude a delinquir por medio de decretos y leyes autorizando y colocándolo dentro de las leyes el casarse o descasarse a su antojo y con quiera.