CORTO Y PUNTUAL
TEMBLORES MOMENTANEOS
Por: Diego Calle Pérez. HISTORIADOR. Universidad Nacional de Colombia. Sede Medellín.
Profesor e Investigador Social. Líneas de Profundización: Cultura Urbana-Rural. Gestión Cultural.
“Se gana con el Partido Político, pero se gobierna para todos”, es una frase celebre que le podría ayudar mucho al Alcalde Sergio Fajardo, en los momentos en los cuales le falta mucha claridad en cuanto a sus propuestas y planes para la ciudad, ser más sensato con la comunidad que lo eligió y los que no votaron por él, disimular su discurso lleno de arrogancia, ser más sutil en el trato con los periodistas, colaborar más con los programas de radio cuyo objetivo es dar a conocer las actividades político-administrativas de la ciudad.
El Alcalde Fajardo llego sin compromisos grupistas, eso lo admiramos, lo que no deja de sorprendernos es como en sus propuestas de campaña invita a liberales, conservadores y grupos de izquierda a que se unan a trabajar por una misma causa: “la ciudad”, y hoy meses después de ser elegido con una mayoría muy considerable de votantes, los margina y no los tiene en cuenta para opinar con respeto a sus planes de gobierno. Una ciudad que se esta dividiendo entre Fajardismo y grupos políticos tradicionales, llámese Liberal, Conservador –Equipo Colombia, Polo Democrático etc.
Aunque tiene la absoluta libertad para escoger a sus más fieles colaboradores están ya pasando renuncias a diestra y siniestra. El ha ganado, pero no para las minorías de sus amigos y conocidos y los del club del mutuo elogio y el aplauso. Es para toda una comunidad, sea quien sea el que haya votado por él o no.
Meses después de posesionarse, el Alcalde Sergio Fajardo ya está entendiendo su función como administrador de la ciudad. Asistir a eventos y cócteles, ceremonias, atender las comunidades, hacer lobby en la capital, reunirse con las bancadas fuertes políticamente y pactar acuerdos donde se puedan aumentar los beneficios para Medellín, así tenga que ceder en algunos principios de su campaña. De la cual muchos no entendemos a que politiquería se refiere, si parece más gobernando para sus amigos y vecinos que para una ciudad.
Como bien lo dijo alguna vez el Obispo Darío Monsalve, una ciudad que se ha manejado en torno a prebendas y favores políticos y de pactos de barriadas que favorecen los distintos grupos de concejales que han manejado el poder en la ciudad. Grupos políticos que manejan subgrupos en los distintos barrios y sectores de la ciudad.
Concejales que todavía parecen estar haciendo campaña para llegar al concejo y desacreditan los esfuerzos de instituciones del Municipio como Metro salud, o de la gestión de Secretarios como Desarrollo a la comunidad o Bienestar Social. Caso Concreto: mi colega de la educación el concejal Jesús Aníbal Echeverri con su campaña de salud, recreación y deporte.
Algunos otros manifiestan su complacencia de estar tan felices en el Concejo que se olvidan de haber sido los impulsadores de las veedurías en otra época como el medico Luís Bernardo Vélez.
Y otros que no saben como adornar la realidad de la que saben y no quieren expresarse abiertamente y sin tapujos sus puntos de vista pese a que tienen una formación profesional como el caso del ingeniero concejal Federico Gutiérrez por el Nuevo partido. Definitivamente no hay peor sordo que el que no quiere escuchar.
Una ciudad que vive de los gratos recuerdos de historias de barrio y que el Alcalde Sergio Fajardo sigue pensando en que vivir en el Barrio Prado, enseguida de una casa de reposo, es darle posición social a un barrio que ya cumplió su ciclo histórico, son cosas que se salen más de lo personal y no de lo social por la ciudad.
Una ciudad como Medellín es difícil y compleja de manejar desde la parte Administrativa y aunque las renuncias de sus primeros funcionarios no han afectado a la ciudad como tal, si dejan un enorme interrogante con respecto a sus salidas llenas de rumores. Y a la fecha no hay quien diga la verdad.
Verdades siempre a medias y sin unos argumentos coherentes para la ciudadanía de la cual estarían muy pendientes rindiéndole cuentas de los actos y decisiones tanto del alcalde como de sus distintos funcionarios.
Se hace necesario que no seamos indiferentes a lo que pasa en la Administración y en la ciudad.
A Sergio Fajardo nuestro alcalde, le da temor que hablen de él, que critiquemos, y eso no debe ser temor para un hombre público, se debería preocupar más bien que no hablen de él. Dice también el polémico y controvertido escritor Gustavo Alvarez Gardeazabal.
Medellín que hasta hace unos meses era una ciudad desacreditada por los escándalos de una vajilla y una serie de calumnias al alcalde y a la los funcionarios salientes, meses después de posesionarse el alcalde Fajardo sigue asombrado con su triunfo en las urnas. Un triunfo avalado por jóvenes universitarios en su gran mayoría, y otros quizás, era la primera vez que hacían su ingreso a la democracia ejerciendo su voto en las urnas.
Es bueno que nuevas ideas y nuevos funcionarios jalonen la dinámica de la ciudad y se propongan alternativas para mejorar y superar todos los impasses que ha tenido la ciudad. Que tengamos un alcalde con buenas y sanas ideas en beneficio de la ciudad nadie lo discute y lo niega. Pero que estos Temblores Momentáneos de alcalde y concejales cambien las costumbres políticas de la ciudad será un reto que todavía falta mucho por recorrer.