CORTO Y PUNTUAL
Medellín no comenzó con FAJARDO
Por: Diego Calle Pérez. HISTORIADOR. Universidad Nacional de Colombia. Sede Medellín.
Líneas de Profundización: Cultura Urbana-Rural. Profesor e Investigador Social.
Sí, así como suena. Medellín no comenzó con el Alcalde Sergio Fajardo como nos los quiere dar a entender. Vale la aclaración, porque con los últimos malos entendidos entre lo que quiere y busca imponer el Secretario de Transito y Transportes y su Jefe el Alcalde Sergio, nos da pie para pensar muchas cosas, no buenas por la ciudad, sino que nos dan a entender la improvisación que están montando en razón de una cantidad de iniciativas que parten más de lo personal que de lo social por la ciudad. Eso creo yo, que puede ser uno de los garrafales errores de Sergio el Alcalde, gobernar con los amigos, cuando se gobierna con los equipos políticos es a los grupos políticos los que les caen los errores de sus representantes y no al alcalde siendo este la primera autoridad del municipio.
Si bien encontraron Sergio Fajardo y su equipo de colaboradores una ciudad con ciertos problemas financieros y asediada por una cantidad de cuotas políticas, no del alcalde saliente, sino de los concejales, en otros campos como: las obras que esta terminando e inaugurando que serán ejes importantes para la urbe, que desde los años noventa ha mejorado su aspecto notablemente, los avances en infraestructura sin los cuales no hubiera sido posible desarrollar el Metro Cable y sus alrededores.
Es que no fueron en vano los esfuerzos visionarios de alcaldes como: Juan Gómez que se dio el gusto de ser dos veces elegido alcalde. Con sus aciertos y desaciertos y reconociendo el mismo sus chambonadas por estar haciéndole caso a tanto recomendado de los mismos que lo impulsaron a ser alcalde. Luís Alfredo Ramos con sus enfoques administrativos y gerenciales. Omar Flores con su toque social y educativo, y Sergio Naranjo, con sus programas visionarios de obras públicas como el caso de intercambios viales.
Dejaron ellos grandes legados: baste recordar los grandes esfuerzos que todos ellos le colocaron en sacar adelante las obras inconclusas del Metro. Imposible no recordar que la semaforización electrónica, la construcción de grandes centros médicos de barrios como Buenos Aires y San Javier y la dotación de Campo Valdez, y la liquidación del INVAL y la oportuna contratación del recogido de basuras, también fueron logros heredados por los alcaldes anteriores.
No puede desconocerse, por supuesto, el valor agregado que tan connotada tripleta le deja a Medellín: Ramos, con un esfuerzo gerencial en el campo Administrativo, que derivó en buenos resultados para los habitantes en general: la cultura del pago de los Impuestos y el predial.
Omar Flores, con su excéntrica pero eficaz pedagogía de dar cuenta de los hechos y acciones que desarrollaba en la ciudad. Naranjo quien sin duda alguna imprimió la cultura del cemento y el ladrillo, pero nos dejo unas vías rápidas para desembotellar una ciudad que no crece para los lados sino concentrada para unos puntos clave de la ciudad. Luís Pérez quien sin duda imprimió sentido de ciudad y pertenencia a los mismos Medellinenses, a través de una valiente revolución que le permitió no solo rescatar, sino hacer verdadero, un plan de propuestas en beneficio de una ciudad tan parroquial como ninguna otra. Un estilo de gobierno, que termino lleno de calumnias infundidas por la tergiversación, arrogancia y mezquindad del que hoy lo remplaza como primera autoridad legal y jurídica del Municipio: Sergio Fajardo Valderrama.
Pero lo más importante radica en entender que a pesar de los esfuerzos de las últimas alcaldías, en Medellín subsisten problemas de envergadura, incluso en áreas que muchos creían superadas como es el caso de la deuda del Metro que hemos heredado los que a la fecha tenemos 39 años y mi hija Mariana que apenas tiene 16 años y sigue preocupada por la deuda que ella tiene que aportar en su futuro profesional.
Ese es el caso de las finanzas de un municipio que se jacta de tener como símbolo de solidez y fortaleza unas Empresa Públicas que ni siquiera es capaz de asumir el pago de la deuda del Metro con las millonarias utilidades anuales, nos dicen y nos quieren meter por las venas como si fuera acetato de puteria paisa que son el patrimonio de los Medellinenses y ahora nos quieren vender la bendita idea que la telefonía fija es un pésimo negocio y debemos salir a ofertar quien nos la compra. Una ciudad que todavía no resuelve los problemas sociales mínimos como el de los restaurantes escolares y ya nos quieren poner a hablar por celular sin todavía no tener lo mínimo que es un computador por cada casa.
A pesar de los calificativos de una ciudad que se ufana de sus falsos triunfalismos, de sus desfiles de Colombia-Moda, de sus internacionales foros y simposios de medicina avanzada nos falta no mucho, sino que es un gran trayecto que nos falta todavía, estamos como la lucha entre David y Goliat pero sin onda y sin piedra certera.
Tampoco puede hablarse de franca gobernabilidad en Medellín, cuando se están imponiendo decisiones administrativas sin el debido proceso ante concejales y ciudadanos del común.
Y que decir de lo que aún resta por hacer frente a los dramáticos indicadores de un desempleo que nos esta afectando a todos, desde el estrato uno y medio hasta el cinco con dos títulos universitarios, un subempleo que ustedes, los de la Administración, lo están enmascarando con un carne de ventero ambulante, que ni el mismo secretario de gobierno Alonso Salazar podrá aliviar fácilmente sin el decidido concurso de los señores concejales y en medio de políticas como el ALCA y TLC que son lo mismo pero que vienen como los huracanes que están pasando por la Florida en los Estados Unidos. Arrasando con todo.
En conclusión, Medellín no comenzó con FAJARDO, ni con Ramos, Flores o Naranjo y con el exalcalde Luís Pérez, así tampoco pudieron ellos, a pesar de sus loables esfuerzos en convertir a Medellín en una especie de ciudad modelo para América Latina.
Todos, con Sergio Fajardo a la cabeza, sin tanta arrogancia y petulancia por parte del Alcalde.
Debemos andar para avanzar hacia la meta ideal con la que se ha comprometido en su plan de desarrollo en estos casi tres años restantes: Medellín, compromiso de toda la ciudadanía.
POSDATA: Bienvenido Jorge Melguizo al grupo del Alcalde Sergio Fajardo, te deseamos una calurosa acogida y no cabe duda alguna que llegas en el mejor momento para la ciudad, a la cual aportaste tanto de tus mejores años de vida. Todos vuelven al lugar donde nacieron, es una canción rica en metáforas que con el mayor gusto te la dedicamos.